Es tan obvio, diría alguien por ahí: ¿A quién no le gusta viajar? Y si, viajar es increíble pero no todo el mundo está dispuesto a salir de su espacio de confort, salir de la casa a veces cuesta. Pero bueno saliéndome de lo obvio, en mi último viaje descubrí una de las razones por las cuales amo viajar. Y la respuesta está en la pregunta y es: amor. Si, amor. Es el amor de quienes no te conocen, quienes nunca antes te han visto pero te dan amor a través de sus buenas acciones, con sus sonrisas espontáneas y sinceras, con esa atracción y emoción hacia el otro, hacia lo diferente. La solidaridad, la ayuda genuina, las buenas intenciones y las ganas de enseñarte lo nuevo, lo rico, lo propio. Todo eso es amor. Y cuando uno viaja recibe constantemente amor de la gente. Un nuevo tipo de amor que siempre he tenido y nunca me había dado cuenta. Una razón más, pues ¿A quien no le gusta que lo quieran?